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Despedir con todo el corazón a quienes se van del planeta

Publicado en: Conciencia Colectiva

Extracto de la Ponencia de Gabriella Robles en el I Congreso Virtual Planetario -Tejiendo Redes de Luz- Consejo de Abuelas Medicina y Mujeres Guardianas de la Tierra. 31 de Marzo 2020

Voy a retomar los hilos que tejimos anteayer y ayer, para ir creando este tapiz que entre todas vamos dibujando. En esta red de luz, mi voz quisiera traer la medicina del discernimiento, pero esta es propia de cada quien nadie puede dársela a otro ser humano.

La Era de Acuario, regida por el Elemento Aire, contempla múltiples puntos de vista, si no tienes una fuerte conexión contigo misma, si no has aprendido a escuchar tu voz verdadera, la tuya, puedes experimentar mucha confusión. Sin embargo estamos rodeadas de sabiduría: El Sol sigue saliendo cada mañana… y la noche escondida aguarda. Como decía Ada Luz ayer en su poema, cuando te sientas confundido ve a la Madre Tierra, ahora tomo este hilo y añado, te sientas como te sientas, ve a la Madre Tierra.

Empieza escuchando a la Naturaleza, date el tiempo, no es rápido, el alma tiene su propio ritmo… Escucha el silencio y sus sonidos, el viento… haz espacio a sentir tu cuerpo… aquello que surja escúchalo! Quizá no sean palabras, una imagen, una sensación… Sabrás que es tu verdadera voz porque te hablará con dulzura y con tanto amor que la reconocerás porque tu corazón palpitará con fuerza.

Si has estado evitándola, Esa voz te dirá cosas que no querías oír pero será tan cálida que podrás aceptarlas. Puede ser incluso algo que hasta ahora ignorabas… lo que ignoramos… por desconocimiento o cabezonería, no sabemos qué es, esa es la situación y para descubrirlo hemos de abrir la mirada.

Tengo una reflexión para nosotras. Las personas que estamos aquí, ¿nos damos cuenta de que somos privilegiadas? Estamos aquí compartiendo amor, sabiduría desde el corazón, no solo vivimos en un planeta hermosísimo que está vivo y que nos lo da todo, no solo tenemos una Gran Madre, sino que sabemos que la tenemos! Y porque nuestro corazón ya se ha abierto a escuchar nos ocupamos de los nuestros y queremos el mayor bien para tod@s. Si tenemos la suerte o el privilegio de relacionarnos con personas comprometidas con la vida habremos sido testigos (aunque sea a través de una pantalla) del núcleo de bondad que habita en el ser humano y los grandísimos dones que porta: cuantos grupos están unidos en este momento para encontrar soluciones… políticos, médicos, guardan@s de la Tierra…

Aquí en España, desconozco si se realiza en otros lugares, todos los días hay un momento para honrar a quienes están trabajando por nosotros: empezamos con el gremio sanitario y seguimos con el alimentario y por inclusión a todos aquellos que hacen que los demás podamos estar en nuestras casas y tener de todo. Las 8 de la tarde es la hora del aplauso multitudinario.

Hace unos días escuché otra propuesta: salir a las 9 (una hora más tarde para realizar un minuto de silencio por las personas que están falleciendo) y luego encender una luz: una vela, linterna… Me pareció una idea grandiosa, salir a la ventana o a la puerta con una linterna bien potente y qué encontré? Que estaba sola. Al día siguiente también. No cuajó. Sin embargo seguía escuchando que las personas están muriendo solas en los hospitales, porque hay un protocolo estricto de prevención y no se les puede tocar…

Y según ha divulgado el Dr. Tomas Cowan en la reciente Cumbre de la Salud y los Derechos Humanos de Tucson (Arizona) basándose en los estudios de Rudolf Steiner, fundador de la Antroposofía, los virus surgen de la excreción de una célula enferma. También contó como durante la gripe española de 1917 a la que se refirió ayer nuestra hermana Beatriz Alheide, tomo esta hilo también y continuo… hicieron experimentos sobre el contagio en burros en los que introducían la cabeza de un burro infectado dentro de un saco, estornudaba y luego se lo ponían cubriendo la cabeza de un burro sano y este no se infectaba, luego hicieron este experimento con personas sanas y tampoco paso nada, ¿cómo es posible lo que está pasando?

Como personal sanitario que soy quiero dar una información científico: un virus no es algo vivo. Muchas personas creen que es un microorganismo, pero eso solo es una forma de hablar para simplificar porque es muy  pequeño, pero un virus es solo un trocito de información, una pequeña cadena de ADN, de ARN o de proteínas, son solo unas moléculas. El virus llama a la célula, y ésta puede abrir la membrana o mantenerla cerrada. Nada puede atravesarla si ella no la abre primero. Se parece a su información genética pero no es igual.

Yo soy de las que piensa que puede haber dos motivos: uno puede ser la confusión, porque la célula esté en una especie de modorra, somnolencia, pereza, falta de discernimiento… y otra puede ser porque quiera dar fin a sus días.

Y ahora viene cuando hacemos espacio entre nosotras a Doña Muerte, porque hoy le vamos a dar un lugar preferente.

En mi vida ya tiene ese lugar porque desde muy joven he tenido que convivir con ella, pero lo que quiero compartir con vosotras ahora es algo que me enseñó. Como Consteladora Familiar y también desde la práctica chamánica he sido testigo en muchas ocasiones de que cuando ella llega, la Muerte, es porque el alma la ha llamado. Si la persona es consciente de este pedido, de dejar la crisálida para ser mariposa, entonces Ella puede ser tan suave como los brazos amorosos de una madre, como un manto de terciopelo cálido.

Pero ocurre que podemos perder la conexión con nuestra alma, si estamos en somnolencia, confusión o desidia, entonces la muerte puede sentirse como una fuerte bofetada, un accidente, una enfermedad… porque el alma tiene que parar a la persona/personalidad.

Cuando un ser querido se nos va, al menos en cuerpo físico, la muerte es una Gran despertadora que nos devuelve el contacto con el corazón, que es el asiento del alma, a lo verdaderamente importante.

Y lo importante, a mi entender es decirle al otro que cuanto le amamos, poder dejar atrás lo que nos dañó, reconciliarnos, agradecer lo que recibimos cada día, tratarse a una misma como si fuera su mejor amiga, poner nuestros dones al servicio de la comunidad…

Pero a veces lo que hacemos es lo contrario, decimos que nos acompañamos en el sufrimiento, pero en realidad lo que hacemos es sufrir con el otro, incluso generar más miedo, extender todas esas emociones densas que está atravesando el otr@ cuando no es nuestro proceso. Acompañar en el sufrimiento debería ser estar con el otr@ manteniéndonos en nuestra propia fortaleza, catalizando las energías de dolor para transmutarlas desde la medicina más poderosa que tenemos que es el amor. Pero seamos sinceras, es más fácil sufrir con el otro, es más fácil dejarse llevar, requiere menos energía vital que sostenerse y sostener una vibración más elevada que nos envuelva a amb@s. Porque todas somos vulnerables, pero la mayor responsabilidad está en quien tiene el privilegio de la consciencia.

La psiquiatra suizo estadounidense: Elisabeth Kübler Ross, dedicó su vida al acompañamiento de personas moribundas y estudió unos 20.000 casos de quienes habían sido declarados clínicamente muertas y que después regresaron a la vida.

Le debemos además una gran obra escrita que nos muestra la muerte de una forma muy distinta a la que lo hace la cultura occidental y muy cercana a la que nos llega desde antiguas sabidurías femeninas y orientales. Elisabeth, después de la guerra, mientras era estudiante visitó varios campos de exterminio nazi. En ellos, las personas presas habían pintado mariposas en las paredes. Todos los barracones estaban llenos de mariposas y esta experiencia le sobrecogió: las “orugas” se habían transformado. A partir de ahí decidió crear una nueva cultura sobre la muerte, que es, inevitablemente, una nueva cultura sobre la vida.

Te imaginas en el último momento de tu vida, o en el primer momento de tu viaje cuando salgas del capullo y vueles como mariposa para renacer en una forma desconocida, te imaginas ser despedida de este planeta con oleadas de amor? ¿Puedes imaginar que mientras tu alma se eleva eres despedida por las multitudes con linternas, velas de colores deseándote buen viaje allá donde vayas!! Bendiciones!! Que encuentres un buen lugar para ti!! Te deseamos lo mejor!!

Cuan diferente sería ese momento de la despedida

¿A alguien le gustaría?  ¿podríamos empezar por hacerlo nosotras?

Para todas aquellas almas que están dejando el planeta, que han pedido a la Muerte que abra las ventanas de la casa para mudarse a una cada más grande. Va para ellos!! Va para todas.

Con amor,

Gabriella

 

Meditación para despedir a quienes se van del planeta

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