40 días después del Solsticio de Invierno llega la siguiente festividad de la Tierra. Estamos en el punto intermedio entre el Invierno y la Primavera. La luz del Sol se va ampliando de a poquito y con ella, los primeros atisbos de nueva vida.
La serpiente muda su piel y comienza un ciclo natural que tradicionalmente se ha celebrado de múltiples formas. Los primeros brotes de azafrán, el despertar de las semillas bajo la superficie de la tierra, nos invitan a honrar la capacidad de engendrar y dar nueva vida, es el momento de Renacer.

Festividad de Imbolc: El Portal de la Doncella
Imbolc es un festival que tiene más de tres mil años de antigüedad. Celebramos la Candelaria (la luz que vuelve simbolizada por una vela o candela) y se rinden honores a Santa Brígida, la forma cristianizada de una antigua diosa celta llamada Brigit. Ella es considerada la patrona de Irlanda, porta los atributos del Fuego, la Poesía, la Sanación y la Herrería.
El mundo celta llama a este portal: Imbolc, el cual continúa abierto hasta la llegada del Equinoccio de Primavera. Este tiempo del año corresponde en el ciclo vital al momento de nacer. Por eso en la Rueda de Avalon se considera el Portal a la primera etapa de la vida: lo que se ha llamado el arquetipo femenino de: La Doncella.
Una forma antigua de celebrarla era poniendo una vela en la ventana la noche del 1 al 2 de febrero, para llamar a la inspiración y la poesía. También elaborando panes y cosiendo muñecas que luego decoraban nuestras camas en petición de luz, prosperidad y alegría para este Nuevo Comienzo, el cual culmina con la llegada de la Primavera.
SÍMBOLOS
La cruz de espigas, las velas y las muñecas de trapo «Bridie». La cruz de Brigit hecha de tallos del trigo o cebada entrelazados es un talismán de protección. La rueca y el huso (para hilar los hilos del destino), la campana, y el Grial.
COLORES El blanco, y los tonos muy suaves.

FLORES Campanillas de nieve
ÁRBOL Sauce
ANIMALES DE PODER El cisne representa la belleza, lealtad y fidelidad, el lobo es la protección, el pato y la mariposa: la renovación
CUALIDADES DE LA DIOSA Sanación, inspiración, despertar a la vida
Correspondencia en la Rueda Lunar
Las energías de Imbolc corresponden en el ciclo lunar con las energías de la Luna Creciente y en el ciclo menstrual con el momento justo después de la menstruación, cuando empezamos a sentir de nuevo con energía y estamos más inspiradas.
Arquetipos de Imbolc
Todas las Diosas Vírgenes/Doncellas, Brigit, Saraswati, la Core (Perséfone antes del descenso al Inframundo). La mariposa sale transformada de su crisálida y es el momento de renovarnos. El frío del Invierno ha purificado la Naturaleza y es el tiempo ideal para recibir los cuidados sanadores de un baño purificador en aguas medicinales, un masaje reconfortante, renovar el hogar, y empezar a preparar el jardín.

La Doncella
En Imbolc, nuestra niña interna se pone en primera fila para que la veamos. Podemos aprovechar la oportunidad de recordar cómo veíamos el mundo durante nuestros primeros años de vida. Así nos transportamos a un estado de apertura, de confianza, simplicidad y de asombro alegre. La niña, a través de la inocencia crea un tipo de inmunidad que le permite ser “transparente” de manera que muchos dardos y las piedras pueden traspasarla sin dejar heridas, reacciones u ofensas. Este es el camino donde se recupera la inocencia. Aunque hay situaciones que exceden a lo que puede comprender y gestionar. De ahí que llevemos en la vida adulta heridas emocionales sin cerrar.
Imagínate como la niña de dos años que fuiste, en pleno momento de juego. Ahí tu fuerza estaba intacta. Tú eras Tú. No tenías que comprender el porqué y el cómo, simplemente lo sabías. Este era tu estado natural, el estado del éxtasis receptivo hacia todo.
¿Qué es lo que más alegría te da? Busca tareas que apoyen tu sensibilidad y te den profunda satisfacción. Prueba a ser sencilla, ama, baila, juega, dibuja, colorea y canta.

La Mujer Salvaje
El desarrollo de la niña natural conduce hacia la “mujer salvaje”. Como dice Clarissa Pinkola Estés: “Ella es la reguladora, el corazón espiritual, idéntico al corazón humano que regula el cuerpo físico”.
Esta parte de nosotras, contiene una sabiduría innata, instintiva, necesaria para conocer los peligros que encierran ciertas situaciones o relaciones. La mujer salvaje nos dice cuando no debemos sonreír (ante alguien que puede tomar nuestra sonrisa como un permiso de traspasar ciertos límites), y cuando dar rienda suelta a la alegría, pues el territorio es seguro.
La pérdida de la niña natural o salvaje comienza habitualmente en la etapa que llamamos de socialización. Cuando el entorno inmediato, formado principalmente por los padres y figuras de autoridad, presiona para que adoptemos ciertas las actitudes y valores. Aprendemos a vivir en sociedad, pero también adoptamos la parte enferma de la cultura, perdiendo una parte de nuestra singularidad.
Como la mayor necesidad de cualquier niña (y adulta) es la de sentirse amada y aceptada, hay un gran impulso de adoptar tales actitudes en detrimento de nuestra naturaleza animal, que nuestra cultura no considera apropiada. Se activa una tensión interna entre el impulso de experimentar y vivir desde el alma salvaje, y el deseo de ser aceptada y valorada por los demás.

La Sanación del Vínculo con la Madre
Para restablecer la conexión con la fuerza instintiva femenina es de vital importancia comprender de qué manera ha sido arrebatada. La conexión vital con esa fuerza se realiza a través del vínculo con la persona que nos introdujo al mundo: la madre. Ella es nuestro origen en esta existencia, nos guste más o menos como ha ejercido su papel, es la figura más determinante para nuestra vitalidad.
El hecho de comprender las presiones, limitaciones o ignorancia desde donde se mueve una mujer en una sociedad patriarcal, puede ayudarnos a liberar el dolor de la brecha abierta ante una madre cuya voz ha sido debilitada. Del mismo modo, quizá reconozcamos el deseo de adoptar los valores masculinos reconociendo en ellos mayor libertad de movimiento, sensación de fuerza y reconocimiento exterior por los logros realizados.
La sanación de la niña interna requiere de la sanación del vínculo materno. Reconocer los propios orígenes y asentir a ellos es regenerar el lazo que nos conecta con la Vida. Comenzamos el viaje de regreso a la inocencia, que ya no es una inocencia ingenua sino una inocencia consciente.
Esto es un resumen, un tanto denso de lo que propongo en el viaje interior por el arquetipo femenino: La Guardiana. Si te interesa habitar más conscientemente el potencial que guardas adentro, tal vez quiera conocer: Volver a Casa, el viaje de transformación por los arquetipos de la Rueda de Avalon y las edades de la mujer.
Las inscripciones están abiertas hasta el 30 de enero a Volver a Casa en Imbolc. Donde durante 6 semanas, acompaño en un grupo íntimo de 6 mujeres con sesiones y hermosos contenidos en plataforma online. info@gabriellarobles.es
Conecta con este experiencia a través de este cortito vídeo artesanal:

